Mejor día de tu vida

Veronica Arancibia

Debo reconocer que Arte y Joyas, fue un elemento muy importante en asesorar a mi novio y crear mi hermoso anillo.
Luego de viajar desde Concepción engañada a Santiago (MIE), solo por un ticket válido para un concierto de los BSB (JUE), se fueron generando instancias que me hicieron casi odiarlo debido a que su comportamiento era distraído, frío, rechazo a juntas programadas con amigos y sin mucha explicación.
Asistí un tanto decepcionada a mi junta de amigos de colegio (VIE), ya que percibí que se retrasó intencionalmente como buscando la excusa para no ir. Finalmente, llamé a una amiga y me fui, sin saber que todo era parte de un montaje (propuesta de matri), luego supe que había destinado esos momentos para terminar un lienzo gigante con el mensaje que me motiva a escribir en este concurso. Sin embargo, habíamos generado una agenda con bastantes actividades como para despedir el verano y concentrarnos en nuestros negocios.

Nuestro programa incluía Fantasilandia (SÁB); un ticket de buceo regalado por mi hermano (DOM), que mi novio lo complementó con “San Groupon” (Noche romántica en un hotel en Viña), el cual no lo encontraba necesario, de igual forma me convenció, sin embargo, todo era parte del plan. Aquel sábado en la noche, mi novio salió para reunirse con sus primos que lo ven con escasa frecuencia, volviendo a sólo 60 minutos de iniciar viaje camino al buceo (10am). Lo quería ¡colgar!, su apariencia era de un “borrachín con trasnoche”, totalmente incompatible para sumergirse bajo el agua, además se mostró con malestar durante todo el viaje.

Yo desconocía completamente que sus síntomas tenían directa relación con el nerviosismo que le provoca su personalidad detallista y perfeccionista. En forma estratégica, mi novio ya se había coordinado con mi hermano, cuñada y primo del alma, a espaldas mías, para que se incorporaran de forma muy disimulada al paseo desde Santiago a Zapallar. Cada uno de ellos tenía una función específica, mi primo era el encargado de filmar todo, inclusive bajo el agua; mi hermano y cuñada apoyarían en los traslados y logística del supuesto paseo. Todos se encargaron en todo momento de ocultarme lo que estaba por ocurrir. Una vez instalados en la caleta de Zapallar, bajo un hermoso día de sol, comenzó mi preparación y ansiedad de principiante por bucear. Después de vestirme con gran dificultad, empezaron las instrucciones, las cuales se prolongaban más allá de lo razonable, la risa y cordialidad de todo el equipo no me hacía sospechar nada, solo creía que era un buen día, sin embargo, cada uno de ellos sabía del plan.

Finalmente, llego la hora, recuerdo haber subido a esa lancha mar adentro, en donde al ingresar al agua con “estilo”, olvidando todas las instrucciones Splash!!!, la historia comenzó. Jorge, en ese momento lo único que deseaba es que yo pudiese sumergirme sin contratiempos y disfrutase de la experiencia, debido a que si no lograba descender se arruinaba su plan. Con anticipación contactó al equipo de buceo, pidiendo colaboración recibiendo una entusiasta contribución, otorgando exclusividad del viaje y equipo instructor. El capitán de lancha, el jefe, me entrevistó como nadie y yo seguía sin sospechar nada. Habían trazado una ruta en donde por arte de magia habría una botella con un mensaje en su interior “Te Amo Verito”, pero a última hora, acordaron bajar una mini pizarra acuática que serviría cual “Messenger submarino”. Luego de recorrer y disfrutar de la hermosura y entorno submarino, los 2 instructores se ubicaron tal cual ministros de fe y me sentaron sobre una roca, yo no entendía nada.

A los minutos, veo a mi novio acercarse lentamente impulsando un mensaje manuscrito en la pizarra, el que poco a poco lograba descifrar… Decía: ¿TE PUEDO HACER UNA PREGUNTA?, a lo cual sorprendida, y con mi mejor intento de “sub-manuscribir”, respondí: ¿QUE COYE (Nick de infancia)? DIME… quitándome la pizarra escribe lo siguiente: ¿TE QUIERES CASAR CONMIGO VAW? En ese instante, imposibilitada de gritar y tratando de controlar el consumo de oxígeno, pensé: “no se la puedo hacer tan fácil”, ya que habían pasado 7 años sin nunca haberme pedido pololeo, replique: MMM… LO VOY A PENSAR… SI!!!

Luego de eso, nos abrazamos y nos dimos el beso más absurdo y dificultoso con choque de boquillas, ya que me dio pánico quitarme el regulador a 14 mts. de profundidad. Por mi hiperventilación y sobre consumo de oxígeno, tuve que subir sin creer lo que estaba viviendo, de ahí en adelante era sorpresa tras sorpresa, al volver a la costa está el gigantesco lienzo “VERITO, ¿WILL YOU MARRY ME?, QUIERO ESTAR X SIEMPRE CONTIGO”, lloré, lloré y reí… incluso tuve que saludar a un centenar de personas ubicadas en el restaurante y caleta “Zapallarenense”. Emocionada, baje, me quité el equipo y lo abrasé… en ese minuto se arrodilla y en tierra firme, me entrega un hermoso anillo de compromiso y yo nuevamente a llorar y reír. CONTINUARÁ… Hoy nos preparamos para nuestra boda!

Por: Veronica Arancibia

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